Últimamente está habiendo una revolución alrededor de la relojería, que está tambaleando la creencia de que un reloj era de mayor o menor calidad según su procedencia. Esto se está desvirtuando o, mejor dicho, está cambiando por la sociedad de consumo a la que nos estamos dejando llevar por completo. Hay marcas de relojes que para economizar su producción están montando relojes con maquinas que no se pueden reparar, ya que no permiten un sencillo desmontaje para su limpieza, mantenimiento o reparación, sino que hay que sustituir la maquina completa haciendo que cualquier problema existente conlleve a un gasto considerable para el cliente que incluso lo puede llevar a cambiar de reloj por uno nuevo. Estos detalles se ocultan tras una merecida fama de alta calidad por su procedencia, que en su día se ganaron, pero que con estas prácticas están echando a perder.

Desde mi punto de vista, una maquinaria de Reloj de calidad, es aquella que está elaborada con los materiales más adecuados para su uso y duración, y además permiten su mantenimiento, pudiendo ser desmontada para su limpieza y puesta a punto en pequeñas partes, cuya sustitución, en caso necesario, no ascienden a cifras astronómicas con respecto al precio final del reloj.
Esta práctica me lleva a hacerme esta pregunta: “¿Qué diferencia hay entre dos relojes de distinta procedencia, con distintas maquinarias conocidas como indesmontables, que en el momento tenga un pequeño problema de mantenimiento que se podría solucionar con una limpieza y puesta a punto, me toque tirar el reloj porque su reparación me cuesta aproximadamente la mitad o más del precio del reloj nuevo? “. A lo cual no encuentro palabras que pueda creer, ya que no puedo defender una marca supuestamente de gran calidad, cuando contravenía lo que considero que debe ser una máquina de calidad.

Por todo lo dicho anteriormente, creo que el consejo que le doy a cualquier persona interesada en adquirir un reloj de gran calidad, es que se informe de que maquinaria lleva y no se deje embaucar por la creencia de que por ser de una procedencia concreta es ya una maquina de calidad.
En Andijor Joyeros contamos con algunas marcas de cierto prestigio, que en su mayoría montan maquinarias de procedencia suiza, y que si se pueden reparar sin ningún problema, como es el caso del reloj Tissot PRS100 con movimiento suizo automático o el reloj Movado CIRCA que dispone también de movimiento suizo de cuarzo y son relojes de gran calidad.
Es difícil hallar otro amigo tan tolerante y desinteresado. Claro que no permite malos tratos, golpes, dejarlos al sol, bajo la lluvia y cosas por el estilo, pero muchos creen que con eso el Reloj tiene que contentarse y marchar indefinidamente bien, como cuando salió de la fábrica. Y esto no es verdad.
Cierto es que así se portan la casi totalidad de los que han tenido el buen gusto de adquirir un buen reloj; cuidan de no lastimarlo, de darle cuerda si fuera preciso, sustituir las baterías cuando se agotan por otras de calidad, y así, años y años, porque el bueno del instrumento de precisión, que es el reloj, sigue dando satisfacciones a su dueño.
Sin embargo, más o menos tarde, acabará por mostrar alguna irregularidad a causa de necesitar que le quiten las impurezas que el polvo, el desgaste y la sequedad de los aceites, han ido acumulando y formando una carrera de obstáculos a su marcha regular.
Estos tropiezos ocurrirán más o menos tarde, según las circunstancias y el uso al que se haya visto sometido por su dueño, no debemos esperar a esto.
En primer lugar, no es conveniente abrir el Reloj sin necesidad. Curiosear la máquina es, por lo menos, dar ocasión a que el polvo, la humedad, los agentes exteriores vayan a depositarse donde no sólo estorban, sino que perjudican y a veces más de lo que se piensa, pues interponiéndose en los pivotes y entre los órganos en contacto, producen rozamientos perjudiciales a la marcha y, lo que es mucho peor, a la conservación del pulimento tan meticulosamente procurado por el constructor.
Sin un buen cuidado de la máquina, la vida del reloj se acorta, y aun siendo reparado por un buen relojero, el pulimento se desgasta, y aunque pueda parecer que este desgaste es en mínimas medidas, son suficientes para variar las que con tanto esmero se han tomado al fabricarlo, ya que son calculadas a la centésima de milímetro, y si es un «cronómetro» de los afinados cuidadosamente, sería necesario que la reparación pasara por un «afinador», el cual, a lo mejor, hallaría mucho más difícil su cometido.
Por muy bien cuidado que esté un buen Reloj, siempre puede darse el caso de que penetre en la máquina, de forma natural, algo del exterior, y, sobre todo, del mismo movimiento de los componentes se produce desgastes, y aunque muy poco, unidos los residuos y los aceites, se forman impurezas que se adhieren a los ejes, dientes, planos del escape, etc.
Como es de esperar, no es conveniente que estas impurezas permanezcan dañando poco a poco el reloj, aunque durante años siga su curso, al parecer normal.
Si de tiempo en tiempo el Reloj se limpia y engrasa, el daño es casi nulo, sale de la limpiezaprácticamente como estaba en su origen y puede subsistir en perfecto estado durante generaciones que así lo cuiden.

Un reloj de pulsera o de bolsillo, bien cuidado, debe limpiarse cada tres o cuatro años a lo sumo, si alguna circunstancia no aconseja hacerlo antes.
Seguramente que esta regla parecerá exagerada a muchos que cuidan bien sus relojes mecánicos y saben, por experiencia, que siguen muchos años sin pararse y andando bien. A éstos es a los que va dirigido particularmente el consejo. Precisamente porque estiman su reloj y lo cuidan, se lo damos preferentemente. Busquen, si, un relojero perito en el oficio, y cada tres o cuatro años que limpie, engrase yajuste el funcionamiento de Nuestro Amigo el Reloj.
Algunas piezas de reloj con alto impulso, realizan cientos de miles de movimientos rotacionales recíprocos por día. En el caso de un reloj de 8 tiempos (Alternancias por segundo), su frecuencia es de 4 Hz., o sea 28.000 Alternancias por hora y 691.200 Alternancias por día.
El engrase de un reloj es una cosa muy delicada, tanto más cuanto mejor sea. La mayoría de engrases defectuosos lo son por Exceso de lubricación, y hay órganos que es más seguro dejarlos sin engrase, si se teme exceso, que engrasarlos.