Descripción
Medalla escapulario de oro de 18 quilates con Virgen del Carmen y Sagrado Corazón
La medalla escapulario de oro es una joya clásica y llena de significado religioso fabricada en oro de primera ley 750 milésimas, 18 quilates. Este elegante escapulario combina en una misma pieza las imágenes de la Virgen del Carmen y el Sagrado Corazón de Jesús, dos símbolos de gran devoción y protección espiritual. Gracias a su diseño tradicional y atemporal, esta medalla resulta perfecta tanto para uso diario como para regalar en ocasiones religiosas especiales.
Con un tamaño aproximado de 14 mm, esta medalla presenta un diseño equilibrado y delicado que permite llevarla cómodamente con cadenas finas o medianas de oro amarillo. Su acabado brillante realza cada detalle de las imágenes religiosas, aportando elegancia y un estilo clásico que nunca pasa de moda.
Escapulario de oro amarillo de primera ley
Fabricado en oro amarillo de 18 quilates, este escapulario destaca por la calidad de sus materiales y por el cuidado en cada detalle de la pieza. En una de sus caras aparece la Virgen del Carmen, tradicionalmente asociada a la protección y devoción mariana, mientras que en la otra se representa el Sagrado Corazón de Jesús, símbolo de amor y fe.
Esta medalla escapulario es una excelente opción para bautizos, comuniones, confirmaciones, aniversarios religiosos o como regalo especial lleno de valor sentimental y espiritual.
Características de la medalla escapulario de oro
- Oro de primera ley 750 milésimas
- Oro amarillo de 18 quilates
- Diseño escapulario religioso
- Imagen de la Virgen del Carmen
- Imagen del Sagrado Corazón de Jesús
- Medida aproximada: 14 mm
- Acabado brillante y elegante
- Ideal para regalo o uso diario
Una joya religiosa elegante y simbólica
La medalla escapulario de oro de 18 quilates combina tradición, fe y elegancia en una pieza pensada para acompañarte siempre. Su diseño clásico permite lucirla sola o combinada con otras medallas y cadenas de oro, convirtiéndose en una joya especial con gran valor espiritual y sentimental.
Gracias a la calidad del oro de primera ley y a su cuidada fabricación, esta medalla conserva toda su belleza y brillo con el paso del tiempo.





